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Biografía de Nicolás Copérnico

Publicado por Hilda

Nicolás Copérnico nació el 19 de febrero del año 1473, en Thorn, hoy llamada Toruń, ciudad situada a orillas del río Vístula, al norte de la actual Polonia. La época de su nacimiento acaeció justo en la transición entre la Edad Media y la Edad Moderna. Recordemos que las dos fechas que se toman como hitos para el final del medioevo son, la caída del Imperio Romano oriental en 1453 o el descubrimiento de América en 1492.

Nicolás Copérnico era el menor de cuatro hermanos, hijo de un comerciante acomodado, Nicolás el Viejo, y de Bárbara Watzenrode. La familia Copérnico había emigrado a la ciudad de Thorn desde Silesia. Tras la muerte prematura de su padre, su educación y tutela quedaron bajo la supervisión de su tío materno, Lukasz Watzenrode, un influyente obispo que tuvo un papel crucial en garantizar que Nicolás recibiera una educación de elite.

La educación de Nicolás, tras la muerte de su padre que ocurrió cuando el niño tenía solo 10 años, quedó en manos de su tío materno, el obispo Ukasz Watzenrode. Nicolás estudió primero Humanidades en la Universidad de Cracovia, luego cursó Derecho y Medicina en Italia y en 1497 en Bolonia, cursó Derecho Canónico. Se doctoró como Astrónomo en el año 1503 en la Universidad de Ferrara, confesando su admiración por Ptolomeo, autor al que luego cuestionó.

Mientras estudiaba en Italia, Copérnico asistió a clases en la Universidad de Padua, donde exploró la medicina y el derecho, completando su formación en la Universidad de Ferrara, donde obtuvo su doctorado en derecho canónico. Durante este tiempo, sus estudios no se limitaron a libros, sino que incluyeron el aprendizaje práctico de la astronomía, bajo la tutela de astrónomos renombrados, lo que lo encaminaría hacia su descubrimiento revolucionario.

Regresó a Polonia en el año 1503, y se radicó en Frauenburg, donde ejerció como canónico y como médico, y además administró la diócesis de Emerland. Paralelamente se dedicó a la observación de los cuerpos celestes y a investigar sobre los estudios astronómicos de los que existían constancias.

Copérnico utilizó herramientas como el astrolabio y el cuadrante para estudiar los cielos desde su residencia en Frauenburg. Su metodología se basaba en observaciones rigurosas de los movimientos planetarios y la recopilación de datos astronómicos que fundamentaron su teoría heliocéntrica. Estos métodos innovadores sentaron un precedente para generaciones futuras en el campo de la astronomía.

Si bien comenzaban a gestarse las ideas humanísticas, aun la iglesia conservaba un inmenso poder, y las escrituras bíblicas prevalecían sobre las interpretaciones científicas. La Tierra como creación divina era considerada el centro del universo, y argumentar que era un planeta más que giraba alrededor del Sol fue realmente un descubrimiento y un atrevimiento tan trascendental como peligroso para las creencias cristianas. A tal punto fueron importantes sus hallazgos, cuya primera exposición data del año 1507, sobre los movimientos de rotación y traslación de la Tierra, que se los ha denominado como “revolución copernicana” y se lo considera fundador de la Astronomía en sentido moderno.

Su obra “De revolutionibus orbium caelestium” contiene además de las afirmaciones que luego se han verificado, algunas erróneas, ya que consideraba al universo finito, a la Tierra como esférica (y su forma es geoide achatada en los polos) las órbitas de los planetas fueron definidas como circulares y en realidad son elípticas, el eje terrestre los consideró perpendicular con respecto al plano de rotación, y sin embargo está inclinado. En 1536 el cardenal Schönberg le solicitó que sacara a la luz sus hallazgos, pero Copérnico temía la reacción de la iglesia y recién lo publicó poco antes de su muerte. Sus descubrimientos fueron completados y corregidos por Galileo.

Nicolás Copérnico murió el 24 de mayo de 1543, en Frauenburg. En 1616 la iglesia incluyó a la obra de Copérnico entre los libros prohibidos, hasta que el Papa Juan Pablo II le reconoció su enorme valor.