Organización social de los aztecas
La jerarquía social fue la característica común que tuvieron los pueblos antiguos del mundo entero, y los aztecas no constituyeron excepción a ello.o
Los estratos superiores estaban compuestos por los nobles y los sacerdotes. De entre la nobleza, especialmente entre los parientes del monarca fallecido, se elegía al emperador, (tlaotani) con poderes supremos. En esta sociedad guerrera, las tierras que eran objeto de conquista pasaban a posesión de la nobleza, que desempeñaba todos los cargos públicos. Los nobles eran educados en estudios de poesía, historia, religión, música, política y astronomía. Tenían también algunos particulares gozos, como el de jugar a la pelota, que era un objeto macizo que pasaban por anillos agarrados a la pared, en lugares que llamaban Tlachtli. Además no pagaban impuestos. Los sacerdotes desempeñaban un rol crucial en la vida azteca, no solo en ceremonias religiosas, sino como consejeros del emperador y guías espirituales de la sociedad. Sus responsabilidades incluían la realización de sacrificios y la preservación de las tradiciones culturales a través de la educación de los jóvenes.
En las ciudades, las familias se organizaban en torno a un antepasado que tuvieran en común, formando calpullis que eran patriarcales. Los calpullis integraban tribus que eran dirigidas por consejos.
Los nobles vivían en lugares diferenciados, en el centro de Tenochtitlán su capital. A medida que se alejaban del centro, las construcciones destinadas a vivienda eran menos importantes, alojándose los artesanos y campesinos en zonas marginales. Los nobles se ocupaban de numerosas tareas administrativas y eran activos en la gestión política del imperio. Además de sus estudios, participaban en banquetes y rituales que consolidaban su estatus y poder dentro de la sociedad azteca.
Estas categorías anteriores conformaban los pillis. Los que se enumeran a continuación eran los macehuales, que si se destacaban en las actividades guerreras podían aspirar a una situación similar a la nobleza. Los actos de valor en el campo de batalla permitían a los macehuales ascender socialmente, pues su éxito traía honor a sí mismos y a sus familias, brindándoles acceso a privilegios reservados a la nobleza.
Les seguían en escala los comerciantes, que tenían gran poder económico, siendo una especie de clase media. Algunos de ellos, que también eran espías conformaban una clase importante que era la de los pochtecas. Los pochtecas, comerciantes prestigiosos, eran esenciales para la economía azteca, controlando rutas comerciales y trayendo bienes de tierras lejanas, lo que fomentaba la prosperidad y el intercambio cultural.
Más abajo estaban los artesanos y los que se dedicaban a trabajar la tierra que les era otorgada en usufructo. Las viviendas de los artesanos y campesinos eran humildes, pero la vida comunitaria era rica en tradiciones y prácticas comunales que fortalecían la identidad y la cohesión social.
Luego hallamos a quienes trabajaban las tierras de otros, llamados mayeques o siervos.
Aquellos condenados por delitos graves o los prisioneros de guerra que no eran sacrificados en los cultos religiosos, estaban reducidos a ser cosas o esclavos (tlacotin).